jueves, 2 de diciembre de 2010

MUERTE POR NEGLIGENCIA

En 11 Octubre del año 2009, la Sra. Lucía se presentó al hospital general de la ciudad de Puerto Maldonado, para que una revisión de su estado de gestación, debido a que ya se había vencido el periodo de los 9 meses. Al ser observada, los médicos diagnosticaron que debería internarse inmediatamente para un parto por cesárea, ya que de ello dependía la vida de la criatura.

Lucía fue intervenida quirúrgicamente y luego del parto puesta en reposo en cuidados intensivos. Durante la tarde y la noche de esa día, la paciente sintió que sangraba demasiado e informó de ello a las enfermeras, quienes fríamente le dijeron que era una quejosa y que eso era de lo más normal. Algunos de sus familiares también notaron que el sangrado era demasiado e informaban a las enfermeras, pero ellas seguían con su frialdad en las respuesta y el trato.
Al día siguiente, alrededor de las nueve de la mañana, Lucía ingresó a un estado de mucha debilidad, razón por la cual recién los médicos y enfermeras acudieron de emergencia para tratarla, pero sin lograr ningún cambio en su deteriorado estado de salud.
A las horas Lucía moriría irremediablemente por un sock hipobolémico, causado por la fuerte hemorragia que padeció durante toda la tarde y la noche del día anterior, sin que nadie le atienda pese a los reclamos de ella y sus familiares.
Lucía fue enterrada con un profundo dolor, dejando  en la orfandad a 3 niñas, la última de las cuales recién había nacido producto de esa cesárea que le causó la muerte.
Los galenos responsables de tal negligencia, fueron denunciados penalmente y se inicio así una batalla legal, en total desventaja debido a que la humildad de los parientes de la occisa que no contaban con los conocimientos y mucho menos con el dinero para enfrentar acciones legales de ese tipo.
MUERTE POR NEGLIGENCIA
PARTE II:
LLAMADA DE ULTRATUMBA
El esposo y ahora viudo, Sr. Milcer siempre se dedicó a trabajar en la minería artesanal, en zonas muy alejadas a la ciudad de puerto Maldonado, por ello dejaba a su recién nacida bajo el cuidado de su abuela, es decir la madre de la mujer fallecida. Sus dos niñas mayores, también eran cuidadas por sus tías y por la abuela, además que una de ellas ya casi señorita, velaba por la segunda en edad.
Un día cuando su padre estaba en el mercado de la ciudad haciendo compras, recibió una llamada a su celular y como cualquier otra llamada, fue contestada inmediatamente, pero grande fue su sorpresa al escuchar que del otro lado de la línea, una voz de mujer le decía:
-          Milcer, milcer, hola, ¿cómo estás?
-          Aló, si con quien hablo?
-          Como Milcer, tan rápido me has olvidado?
-          Lucía ¿eres tú?
-          Si Milcer, soy yo, ¿cómo estás?, ¿cómo están nuestras hijas?
Al escuchar esa voz, Milcer reconoció que era la de su mujer muerta, pero que en esos instantes le estaba hablando por el celular. Milcer se atacó de nervios y se puso a llorar. La voz, le continúo hablando:
-          Milcer, cuida mucho a las niñas, ya pronto sabrás de mi
Cortaron la llamada, dejando estupefacto a Milcer quien no atinaba a creer lo que había escuchado. Recuperado del susto, identificó el número del celular del cual emitieron la llamada, y decidió responder para saber quién emitió esa llamada, pero solo obtuvo la respuesta de una persona que alquilaba públicamente su celular para hacer llamadas al paso, quien le respondió que no sabía nada y que no entendía de qué se trataba.
MUERTE POR NEGLIGENCIA
PARTE III:
LA NIÑA DESAPARECIDA
Un día, luego de un año y meses, la abuela decide visitar un campamento minero y debido a que no tenía con quien dejar a la niña, decide llevarla consigo. Por la distancia y debido a que le cogió la noche, la abuela y la niña, no pudieron llegar a tiempo al campamento elegido y deciden pernoctar en la orilla del río, al interior de una balsa minera conocida como “DRAGA”, dentro de la cual hay literas que usan los obreros para dormir.  La balsa, estaba atada a la orilla del río y por supuesto permanecía flotando sobre  el agua.
La abuela acomodó a la niña a su lado derecho y arrinconada a un cerco de madera, que hacía las veces de pared y luego se cubrieron con un mosquitero, cuyos bordes, la abuela se aseguró de ajustar debajo del colchón.
Al otro día muy temprano, la abuela se despierta y se da con la sorpresa, muy horrorizada de que la niña no estaba a su lado. Acongojada da la voz de alarma y todos los obreros y demás personas comienza a buscar a la niña.
Luego de muchas horas de búsqueda, todos concuerdan en que la niña debió haberse caído al agua y ahogarse, pero por supuesto nadie encontraba el cuerpo. Pasadas las horas, se dio parte a la policía y al guardacostas de la marina, con quienes se inició una búsqueda más exhaustiva con la esperanza al menos de encontrar el cuerpo de la niña.
Avisado el padre, este viajó inmediatamente a la zona y junto con otros familiares se unieron a la búsqueda, la cual se tornó infructuosa a medida que pasaron los días. Luego de 15 días, la marina y la policía cancelaron la búsqueda y dieron por desaparecida a la niña, con lo cual el rescate quedaba cancelado oficialmente.
Los familiares y el padre con sus niñas, velaron las ropas de la criatura e impotentes por no haber podido encontrar al menos su cuerpo, solo lloraron su desaparición.
Lo extraño del caso, y todos nos preguntamos es ¿cómo logró la niñita desaparecer del lugar donde estuvo durmiendo con su abuela?, si ella no caminaba, estaba recién gateando, pero en todo caso si se despertó y salió de la cama para llegar al borde de la balsa, debió pasar por sobre su abuela, desajustar los bordes del mosquitero, gatear hasta el borde de la balsa y todo esto en el menor silencio posible, lo cual habría impedido que la abuela y los obreros, quienes dormían a los costados, no hayan podido escuchar y darse cuenta de la niña.
La muerte de su madre Lucía, la llamada al celular y la desaparición misteriosa de la niña, tejen  un velo de misterio a esta historia. Posteriormente algunas personas afirmarían que la sirena (esa extraña leyenda que dice que hay gente en el agua y que roban a las personas, en especial a los niños), habría sido la culpable de la desaparición de la niña. Otros dicen que fue su madre quien se llevo a la niña.
Como epílogo de esta historia, se supo que luego de más de un año de batalla legal, fueron reconocidos 4 los médicos responsables de la muerte de Lucía, los cuales fueron juzgados y sentenciados a 4 años de prisión suspendida y a un pago de 15 mil nuevos soles por la reparación civil.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

EL FANTASMA DE LA CARRETERA

El 31 de diciembre de 1998, todos los profesionales que morábamos en el vecindario del Ministerio de Agricultura, en Puerto Maldonado, institución donde estuve laborando como inspector de fauna y flora silvestre, nos preparábamos para la llegada del año nuevo 1999. Alrededor de las 8pm, mi jefe, el ingeniero Wilfredo, me pidió que le acompañe a realizar un operativo forestal para capturar un cargamento de madera que estaba siendo transportado ilegalmente por la carretera a Cusco.

En una camioneta conducida por Cesar, nuestro técnico forestal nos dirigimos al puesto Policial de Tambopata para solicitar el apoyo de un efectivo de la Policía Ecológica. Una vez completado el equipo, de cinco personas, entre los cuales se encontraba la esposa de mi jefe, nos dirigimos hasta el kilómetro 30 de la carretera a Laberinto (Tambopata-Madre de Dios).

Luego de dos horas de espera infructuosa, decidimos retornar a la ciudad. Durante el retorno, el efectivo policial y yo viajábamos de pie en la parte posterior de la camioneta y los otros tres dentro de la cabina. El vehículo, se desplazaba a prudente velocidad, con la esperanza de llegar temprano a la ciudad, para nuestra celebración del año nuevo.

Cuando nos encontrábamos a la altura del kilómetro 8, pude observar gracias a la luz de los fuertes faros, como a lo lejos un hombre cruzaba la carretera, como lo hace normalmente cualquier persona, es decir mirando hacia el vehículo que se le acerca y caminando a través de la autopista.  Cuando el hombre llegó a la mitad del camino, desapareció por completo ante mis ojos.

Asombrado, no atiné a decir nada por vergüenza; pero luego me animé y le pregunté al policía: “...¿has visto eso?...”, y éste me respondió: “...sí, sí..”, al oír esto me di valor e incliné mi cabeza a la cabina del conductor y le dije “....Cesar, ¿has visto eso?...”, respondiendo: “...sí, sí...”; entonces le dije: “...para pues, detén la camioneta......”, y así lo hizo, el vehículo retrocedió y todos descendimos para tratar de ver que había sucedido. Pese a que buscamos en las orillas de la carretera, donde solo había bosque, no encontramos a nadie y mucho menos señales de alguna vivienda.

Los cinco habíamos visto esa extraña presencia y su desaparición; consternados, subimos al vehículo y regresamos a la ciudad.

Por estas zonas existen muchos testimonios de experiencias parecidas en las carreteras, pero poco se ha publicado al respecto, lo contrario sucede en otras regiones del mundo donde se ha investigado seriamente estos misterios e inclusive algunas empresas las están usando para interesantes paseos turísticos conocidos como “GHOST TOURS” o “turismo fantasma”, algo que podría ser replicado inteligentemente en nuestras carreteras y ciudades donde también existen cientos de lugares con apariciones fantasmales.

Siempre dude sobre la existencia de fenómenos extraños que no parecen obedecer a las leyes físicas actualmente conocidas, y hasta el día de hoy tengo serias dudas al respecto, pero luego de mi extraña experiencia, considero que existe “algo” más allá de nuestra existencia..